Ser, en el todo.
Encontrar armonía entre el cuerpo humano y la naturaleza, percibiendo cómo se desenvuelven de forma directa e indirecta, observando su comportamiento de atracción complementaria, y cómo aterrizan en un estado material, emocional y de existencia que carece de sentido humano.
Buscar las similitudes de ambos desde su parte física hasta su parte simbólica e interna, resaltando situaciones para comprender la insistencia del ser en su destrucción humana y natural, donde no se percata siempre de su invación voráz, llevándo consigo escasez mental, apostando más por aceptar ideas que priorizan en el egoísmo, la falta de sensibilidad cultural y artística, el desinterés para mejorar los sistemas educativos y la pérdida paulatina en los valores pensados para crear comunidades menos agresivas. Asimismo, visualizar la transofrmación básica que el hombre y la naturaleza adaptan para existir, y cómo en sí mismos cohabita una ergonomía que convive de manera irrefutable.
Interactuar
con sus formas y luminicencias en sus texturas apartir de la ausencia de luz
para delimitar empatía en el entorno y la importancia que tiene para ser
cuidado el ser y su entorno. Su mutua necesidad para tener cierta estabilidad
que se consume ahora en ansiedad y velocidad, olvidando el significado de la
espera, sacrificando una existencia que aparenta ser insignificante.
Esta serie
fotográfica “El Ser, en el todo” intenta, pretende y quiere plasmar, si no
todas, distintas situaciones que presentan el concepto planteado: Humano y
Naturaleza.







